Deseo Cautivo – Carole Mortimer

Deseo Cautivo - Carole Mortimer

Deseo Cautivo (1983)
Título Original: Captive Loving (1980)
Editorial: Harmex S.A.
Sello / Colección: Julia 43
Género: Contemporáneo
Protagonistas: Matthew Sinclair y Jessica Baxter

Argumento:
Aparte de su marido, nadie había besado a Jessica hasta que Matthew Sinclair lo hizo. Y después de siete años de frialdad en un matrimonio absurdo, no podía creer que pudiera corresponder a los labios de un extraño y reaccionar con tanta pasión a sus caricias.
Pero era esposa y madre, y Matthew era el jefe de su marido. No había futuro para ellos
Luego, su esposo se mató en un accidente, así Jessica se encontró desgarrada… entre la necesidad y el deseo de ser amada y el temor de que otro matrimonio resultara tan difícil y desagradable como el primero.

Capítulo 1
Los brazos de su pequeña hija rodearon el cuello de Jessica, quien la miraba con cariño. La chiquilla era la imagen viva de su madre, cabello rubio, grueso y liso, ojos azules y soñadores, que se miraban en otros ojos azules también soñadores, una naricita pequeña y respingona y una boca donde se dibujaba una amplia y hermosa sonrisa. El parecido era extremo, aunque entre ambas existía una diferencia de veinte años. Penny apenas tenía cinco años de edad.
—¿Tienes que salir, mamita? —preguntó Penny con un gesto de disgusto—. No quiero que la vieja tía Peg se quede a cuidarme.
—Ella no es vieja, querida —rió Jessica, pellizcando la naricilla de su hija. Peg Seabrook acababa de rebasar los cuarenta y de seguro le disgustaría ser descrita como “vieja”. Además sabía que el mal humor de su hija era más debido a su enfado con su madre que a su rechazo de Peg. Por lo general, Peg y Penny se llevaban bien, y sabía que una vez ella y Andrew hubieran salido, tía y sobrina lo pasarían de maravilla—. Y sí, amor, tengo que salir —pasó una mano cariñosa por el cabello de la niña.
Penny frunció el ceño con petulancia.
—Pero si casi nunca sales con papá.
El semblante de Jessica se ensombreció. ¿Cómo era el famoso dicho: “los niños y los borrachos siempre…”? Penny tenía razón; por lo general, no salía con Andrew, pero era por la forma en que él tenía distribuidas sus noches, que pocas veces incluían la presencia de su esposa. No sabía que la pequeña Penny se hubiera dado cuenta de las diversas actividades sociales de sus padres; no, no de sus padres, porque, en lo personal, ella no tenía vida social. Andrew la tenía por los dos.
—Esta noche es especial, cariño —se puso de pie para tapar mejor a su hija—. Tiene que ver con el trabajo de papá.
—¿Estará tía Lisa también?
Jessica se puso rígida.
—¿Tía Lisa? —preguntó con una despreocupación que estaba muy lejos de sentir.
La chiquilla frunció la nariz con gesto de disgusto.
—Vino con mi padre y conmigo la semana pasada, cuando fuimos a comprar tu regalo de cumpleaños —comentó.
¡Maldito Andrew! Jessica no necesitaba pensar mucho para saber quién era esa “tía Lisa”; con seguridad era la más reciente en la larga lista de mujeres que Andrew había tenido desde que se casaron, hacía ya siete años. Pero no tenía derecho a presentar esas mujeres a su hija. Penny era lo único bueno que tenía de ese desastre de matrimonio, y no iba a permitir que su relación con ella se estropeara por descuido de Andrew.

 

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